La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Dos.
—¿Cómo los llamas?
—Al uno, disgusto, y al otro, odio.
—¿Con qué deseo avanzarás por la vÃa que quieres seguir?
—Con el deseo de vengarme.
—¿De quién?
—Del que me ha desconocido, del que me ha humillado.
—¿Qué darÃas para conseguir tu objeto?
—¡Mi fortuna, mi vida, y más que esta, mi honor!
—¿Estás libre de todo compromiso, o si has contraÃdo alguno que fuese contrario a las promesas que acabas de hacer, estás dispuesto a romperle?
—Desde ayer han quedado rotos todos mis compromisos.
—¿Habéis oÃdo, hermanos? —preguntó el presidente volviéndose hacia los enmascarados.
—SÃ.
—¿Conocéis al que se presenta para trabajar en la obra con nosotros?
—SÃ.
—Y conociéndole, ¿sois de parecer que se le admita?
—SÃ; pero que jure.