La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hacia la misma hora, en la calle de Coq-Héron, número 9, en un salón que ya conocemos, y sentada en un canapé donde ya la hemos visto, una mujer joven, hermosa, tranquila al parecer, pero muy conmovida en el fondo de su corazón, hablaba con un joven de veintitrés o veinticuatro años, de pie delante de ella, que vestía chaqueta de correo de color de gamuza, pantalón de piel ceñido y botas acampanadas: sus armas consistían en un cuchillo de caza.

En la mano tenía un sombrero redondo y galoneado.

La mujer parecía insistir, y el joven se excusaba.

—Pero una vez más, Vizconde —decía la dama—, ¿por qué no ha venido él mismo, haciendo dos meses y medio que está de regreso en París?

—Mi hermano, señora, me encargó varias veces desde su vuelta que viniera a daros noticias suyas.

—Ya lo sé, y se lo agradezco mucho, así como a vos, Vizconde; pero me parece que en el momento de marchar hubiera podido venir él mismo a despedirse de mí.

—Sin duda, señora; pero le habría sido imposible, puesto que me ha dado a mí el encargo.

—Y, ¿será largo el viaje que emprendéis?

—Lo ignoro, señora.

—Digo emprendéis, vizconde, porque, a juzgar por vuestro traje, debo pensar que también estáis de marcha.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker