La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Voy a repetir sus palabras una por una, señor Duque.
—Bien, ya os escucho.
—Me mandó llamar hace tres cuartos de hora, poco más o menos, señor Duque.
—Bueno.
—Y me dijo en voz baja…
—¿No estaba Su Majestad sola?
—No, señor Duque; el Rey decÃa algo junto a la ventana a madame Isabel; el DelfÃn y madame Royale jugaban; y en cuanto a la Reina, apoyábase contra la chimenea.
—Continuad, Leonardo, continuad.