La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, señor, no necesito nada —contestó Malden también a media voz.

—Sed todos francos —dijo el Rey.

Dirigiéndose después a la Reina, que seguía mirando por la portezuela, añadió:

—¿En qué estáis pensando?

—¿Yo? —dijo la Reina procurando sonreírse—, pienso en el señor de Lafayette… probablemente no estará muy contento a estas horas.

Después continuó, dirigiéndose al señor de Valory, que se acercó a la portezuela:

—Francisco, creo que todo va bien, y estaríamos ya arrestados si debiésemos serlo…; tal vez no se sabe aún nuestra partida.

—Es más que probable, señora —contestó el señor de Valory—, porque no veo por ningún lado movimiento ni sospechas… ¡Vamos, ánimo, todo va bien! ¡Partamos! —gritó al postillón.

Malden y Valory subieron otra vez al pescante y el coche continuó su camino.

A eso de las ocho llegaron al pie de una larga cuesta, a cuya derecha e izquierda había un bonito bosque en donde cantaban los pájaros al reflejo de los primeros rayos del sol de uno de los más hermosos días del mes de junio.

El postillón puso los caballos al paso, y los dos guardias saltaron a tierra.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker