La Condesa de Charny
La Condesa de Charny En este momento el criado llega con los dos caballos. Charny monta en el más próximo, arrancando las bridas de manos del criado, recoge las riendas, clava espuelas y sale a escape siguiendo a Drouet, sin oÃr bien las últimas palabras que le dirigió el marqués Dandoins. Estas palabras, que se llevó el viento, tienen, sin embargo, su importancia.
—¡Habéis tomado mi caballo en lugar del vuestro —ha gritado el marqués—; las pistolas no están cargadas!