La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La cuestión se planteaba ahora bajo su verdadero punto de vista; mas no por eso era más fácil de resolver para pobres concejales de una ciudad de tercer orden como Varennes.

Se procedió, pues, a deliberar; y como todo demostraba que la deliberación se prolongaría mucho, el señor de Sausse resolvió dejar en ella a sus colegas y volver a su casa.

Los viajeros estaban aún de pie en el almacén. La señora de Sausse les había instado para que subiesen a su cuarto; después para que se sentasen en la tienda; y, por último, para que tomasen alguna cosa; pero se habían negado a todo.

Parecíales que permaneciendo en aquella casa, sentándose o aceptando en ella alguna cosa, hacían una concesión a los que los habían detenido, renunciando a su próxima partida, objeto de todas sus ansias.

Sus facultades todas se hallaban, por decirlo así, en suspenso hasta que volviese el dueño de la casa, que debía darles cuenta de lo que había decidido la Municipalidad sobre el importantísimo punto del pasaporte.

De repente se le vio hacer esfuerzos para atravesar la multitud, que obstruía la puerta, y entrar en su casa.

El Rey dio tres pasos para salirle al encuentro.

—¡Y bien! —le preguntó con una ansiedad que en vano se esforzaba en ocultar—. ¿Y el pasaporte?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker