La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquella especie de segunda existencia de Sebastián, aquel sueño animado en su vida, semejábase demasiado a lo que le había sucedido a la misma Andrea, para que esta no se reconociera en el niño.

—¡Pobre amigo mío! —dijo estrechándole contra su corazón—. ¡Con que era inútil que el odio te alejara de mí! Dios nos había acercado sin que yo lo sospechase; pero menos feliz que tú, hijo mío, no te veía en sueños ni en realidad; y, sin embargo, cuando pasé por el salón Verde, me sobrecogió un estremecimiento; cuando oí tus pasos detrás de mí, experimenté como un vértigo, y cuando me llamaste «¡señora!», estuve a punto de detenerme; pero al oír qué me llamabas «madre», estuve a punto de desmayarme; apenas te toque, te reconocí.

—¡Madre mía, madre mía! —exclamó Sebastián como si hubiera querido consolar a Andrea después de haber estado tanto tiempo sin pronunciar tan dulce nombre.

—Sí, sí, tu madre —replicó Andrea con un transporte de amor imposible de describir.

—Y ahora que nos hemos encontrado —dijo el niño—, y puesto que estás tan contenta y eres tan feliz por haber vuelto a verme, ya no nos separaremos. ¿No es verdad?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker