La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Andrea se irguió inmóvil, muda, con los ojos fijos en la puerta, pálida y fría.

—¿A quién anunciaré a la señora Condesa? —preguntó el viejo conserje.

—Anunciad al conde de Charny, y preguntad a la Condesa si me dispensará el honor de recibirme.

—¡Oh! —exclamó Andrea—. ¡En esta habitación el niño! ¡Es preciso que no te vea, Sebastián —añadió—, y ni siquiera debe saber que existes!

Y empujó al muchacho, asustado, hacia la habitación contigua, cuya puerta cerró, diciendo al niño:

—Permanece aquí, y cuando se haya marchado, te referiré… ¡No, no, nada de esto! Te abrazaré y comprenderás que soy verdaderamente tu madre.

Sebastian no contestó más que por un gemido.

En aquel momento la puerta de la antecámara se abrió, y con su gorra en la mano, el anciano conserje desempeñó su cometido.

Detrás de él, en la penumbra, los ojos penetrantes de Andrea reconocieron una forma humana.

—Introducid al señor conde de Charny —dijo, con la voz más firme que pudo producir.

El viejo conserje retrocedió, y el Conde, sombrero en mano, se presentó a su vez en el umbral.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker