La Condesa de Charny
La Condesa de Charny En cuanto al pobre Isidoro, su cuerpo había sido arrastrado hasta la casa de un tejedor, donde manos piadosas, aunque extrañas, le dieron sepultura, menos feliz en esto que su hermano Jorge, el cual recibió los últimos honores de las manos fraternales del conde y de los amigos de Gilberto y de Billot.
Porque Billot era entonces un amigo fiel y respetuoso; y ya hemos visto cómo esa amistad, esa fidelidad y ese respeto se habían cambiado en odio; pero odio tan implacable como sinceros habían sido sus anteriores sentimientos.