La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Pero se recordará el anuncio de los franciscanos, la proposición de Marat, la diatriba del ciudadano Prudhomme, la moción de Camilo Desmoulins, el axioma del genovés Dumont, y también que se trata de fundar un nuevo diario en el cual trabajará Brissot, y cuyo tÃtulo ha de ser El Republicano.
¿Se quiere conocer el prospecto de ese diario? Es breve, pero explÃcito; el americano Thomas Payne es quien lo redactó; después lo tradujo un joven oficial que hizo la guerra de la independencia, y fue publicado con la firma de Duchâtelet.
¡Qué extraña cosa es esa fatalidad que desde los cuatro ángulos del mundo llama nuevos enemigos contra aquel trono que se derrumba! ¡Tomás Payne! ¿Qué viene a hacer aquà Tomás Payne? ¡Ese hombre que es de todos los paÃses, inglés, americano y francés, que ha trabajado en todos los oficios, que ha sido fabricante, maestro de escuela, aduanero, marinero y periodista! Pues viene a mezclar su aliento con ese aire de tempestad que tan despiadadamente sopla sobre la antorcha que se apaga.
He aquà el prospecto de El Republicano de 1791, de ese diario que se publicaba, o que iba a publicarse cuando Robespierre preguntaba qué era una república: