La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —¡Caballero, caballero! —exclamó la reina espantada—, ¿quién os ha revelado todas esas cosas?
—Los mismos hombres que me dicen lo que contienen las cartas escritas por Vuestra Majestad.
—Es decir, que no tenemos ni un pensamiento que nos pertenezca…
—Os he manifestado, señora, que los reyes de Europa estaban rodeados de una red invisible, en la que los que quieran resistirse se agitarán inútilmente. ¡No tratéis de resistir, señora; poneos a la cabeza de las ideas que intentáis hacer retroceder; de este modo la red será para vos una armadura; los que os odian serán vuestros defensores, y los puñales invisibles que os amenazan se convertirán en espadas dispuestas a herir a vuestros enemigos!
—Pero olvidáis, caballero, que aquellos a quienes llamáis enemigos son los reyes nuestros hermanos.