La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —¿Qué quiere? Ved que es eso señor Dumouriez.
Este último salió.
En el mismo instante, la tapicerÃa que ocultaba la puerta de comunicación con el aposento de la reina se levantó presentándose MarÃa Antonieta.
—¡Señor, señor —dijo—, resistios con firmeza, porque ese Dumouriez es un jacobino como los otros! ¿No se ha puesto el gorro frigio? En cuanto a Lafayette, bien sabéis que prefiero perderme sin él antes que ser salvada por su mano.
Y como se oyesen los pasos de Dumouriez que se acercaba a la puerta, la tapicerÃa volvió a caer, desapareciendo la visión.