La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Casi seguidamente, Lacoste entregaba a Roland y a Clavières la orden de cesantía[50]; según lo había dicho Dumouriez, no se hizo esperar la oportunidad, y el rey no dejó de aprovecharla.
Al día siguiente, conforme a lo convenido, la carta de Roland se leía en la tribuna, anunciándose al propio tiempo su cesantía y la de sus colegas Clavières y Servan.
La Asamblea declaró por una inmensa mayoría que los tres ministros cesantes habían merecido bien de la patria.
De este modo quedaba declarada la guerra, así en el interior como en el exterior.
Para descargar sus primeros golpes, la Asamblea no esperó más que saber lo que el rey haría con los dos decretos.