La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Esta última desembocó de improviso por todos los postigos del Carrousel cantando el Ca ira.
Los marselleses conducían la cabeza de la columna, llevando entre sus filas dos pequeños cañones de a cuatro cargados de metralla.
Doscientos suizos, poco más o menos, estaban formados en el Carrousel.
Los insurrectos avanzaron directamente hacia ellos, y en el instante en que los suizos inclinaban sus fusiles para hacer fuego, los revolucionarios descubrieron sus dos pequeños cañones y los dispararon.
Los soldados, después de hacer fuego, replegáronse inmediatamente sobre el palacio, dejando a su vez unos treinta hombres, entre muertos y heridos, en el patio del Carrousel.
Acto continuo los insurrectos, con los federales marselleses y bretones a la cabeza, cayeron sobre las Tullerías y apoderáronse de dos patios, el Real, situado en el centro, donde había tantos cadáveres, y el de los Príncipes, inmediato al pabellón de Flora y del muelle.
Billot había querido combatir allí donde Pitou fue muerto, pues al parecer le quedaba la esperanza de que el pobre joven no estaría más que herido, en cuyo caso correspondería, en el patio Real, al servicio que Pitou le prestó en el Campo de Marte.