La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»¡Dios sin duda quería recompensarme, pues permitió que al propio tiempo que yo encontraba mi esposo, hallase también a mi hijo!

»Transcurrió un año, cual si fuese un día, como una hora, cual un minuto; este año fue mi vida entera.

»Hace cuatro días, el rayo cayó a mis pies.

»Su honor le aconsejaba volver a París a morir. No le hice ninguna observación, y salí con él.

»Apenas llegados, separóse de mí.

»¡Anoche le encontré muerto!… En esa alcoba está.

»¿Creéis que sea demasiada ambición mía, después de semejante vida, desear dormir en la misma tumba? ¿Creéis que podáis rehusarme, señor doctor, la súplica que voy a haceros?

»Sois un médico sabio, un hábil químico, señor Gilberto; muchas faltas habéis cometido contra mí, muchas tenéis que expiar… ¡Dadme un tóxico rápido y seguro, y no solamente os perdonaré, sino que moriré llena de agradecimiento!».

—¡Señora —repuso Gilberto—, como habéis dicho, vuestra vida ha sido una prueba muy dolorosa, y esta prueba, el Señor os la recompensa, la habéis sobrellevado como una mártir, noble y santamente!

Andrea movió ligeramente la cabeza, como diciendo: «Ya espero».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker