La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ya hemos visto cómo este último, después de llenar las formalidades de costumbre, había llegado hasta el rey, cómo este fue llamado por su familia, y volvió después a reunirse con el abate, a quien pidió los detalles que acabamos de ver.

Terminado el relato, Luis XVI dijo al abate:

—Amigo mío, olvidemos todo ahora para pensar tan sólo en mi salvación.

—Señor —contestó el abate—, estoy dispuesto a serviros lo mejor que me sea posible, y espero que Dios suplirá mi poco mérito; pero ¿no os parece que sería para vos un gran consuelo oír misa y comulgar?

—Sin duda que sí —contestó el rey—, y creed que apreciaría semejante gracia en todo lo que vale. Pero ¿cómo exponeros hasta este punto?

—Esto me concierne, señor, y tengo empeño en probar a Vuestra Majestad que soy digno del honor que me ha hecho eligiéndome para su sostén. Que el rey me dé carta blanca, y respondo de todo.

—Id, pues, abate —dijo Luis XVI.

Y moviendo la cabeza, añadió:

—Id; pero no conseguiréis nada.

El abate se inclinó y salió, pidiendo que le condujeran a la sala del consejo.

—El que ha de morir mañana —dijo el abate a los comisarios—, desea oír misa antes y confesarse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker