La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Bah!, bien sabéis que soy un bonachón, un padre, esposo ante todo, y que me inquieta casi tanto como el interior de mi palacio el exterior de mi reino… Pero ¿qué quiere decir eso, señor Conde?… ¡Al cabo de tres años de casamiento escasamente, el señor de Charny tiene habitación fija en las Tullerías, y la de su esposa está en la calle de Coq-Héron!

—Señor, tan sólo podría contestar a Vuestra Majestad que la señora de Charny desea vivir sola.

—Pero, en fin, ¿no vais a verla todos los días… o dos veces a la semana?…

—Señor, no he tenido el gusto de ver a la Condesa de Charny desde el día que el Rey me dio orden de ir a ver cómo estaba.

—¡Pues bien… de esto hace más de ocho días!…

—Diez, señor —contestó Charny con acento algo conmovido.

El Rey comprendía mejor el pesar que la melancolía, y sorprendió en el acento del Conde esa emoción que había dado a conocer.

—Conde —dijo Luis XVI con esa bondad que sentaba tan bien al hombre casero, como se llamaba algunas veces a sí propio—, Conde, esto es culpa vuestra.

—¡Culpa mía! —dijo Charny con viveza, ruborizándose a pesar suyo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker