La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, nada; muchas gracias. Quisiera devolveros mi amistad y vos la rehusáis… Adiós, Andrea, y llevad al menos mi agradecimiento.

Andrea hizo con la mano un ademán, como para indicar que rechazaba esto último así como rechazó lo primero, y haciendo una fría y profunda reverencia salió con paso lento y silencioso como una aparición.

—¡Oh!, razón tienes —murmuró la Reina—, cuerpo de hielo, corazón de diamante, alma de fuego, al no querer mi agradecimiento ni mi amistad, pues conozco, y de ello pido perdón al Señor, que te odio, como jamás he odiado a nadie… ¡Pues si él no te ama ya, segura estoy de que te amará algún día!…

Después llamó a Weber y preguntóle:

—¿Has visto al señor Gilberto?

—Sí, señora —contestó el ayuda de cámara.

—¿A qué hora vendrá mañana?

—A las diez, señora.

—Está bien, Weber; avisa a mis damas que me acostaré sin verías esta noche, y que, fatigada e indispuesta, deseo que me dejen dormir hasta mañana a las diez. La primera y única persona que recibiré será el señor doctor Gilberto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker