La Condesa de Charny
La Condesa de Charny En cuanto a la gente de baja esfera, reuníase en una segunda sala que estaba debajo de la principal, y se abría a otra hora, a fin de que el pueblo y la aristocracia no se codeasen; para la instrucción de aquel pueblo se había fundado una sociedad fraternal.
Los individuos de esta sociedad tenían la misión de explicar la Constitución y hablar sobre los derechos del hombre.
En cuanto a los jacobinos, como ya hemos dicho, en aquella época formaban una sociedad militar, aristocrática, intelectual, y sobre todo letrada y artística.
En efecto, los hombres de letras y los artistas estaban en mayoría.
Entre estos últimos estaban: La Harpe, autor de Melania; Chénier, autor de Carlos IX; Andrieux, autor de Los Aturdidos, que infundía ya, a la edad de treinta años, las mismas esperanzas que daba a los setenta, y que murió habiendo prometido siempre sin cumplir jamás; también se hallaba allí Sedaine, antiguo lapidario, protegido de la Reina y realista de corazón como los más de los reunidos. Chanfort, el poeta laureado, exsecretario del señor príncipe de Condé y lector de madame Isabel; Lacios, el hombre del duque de Orleáns, autor de las Alianzas Peligrosas, que representa a su señor, y que, según las circunstancias, está encargado de recordarle a sus amigos o dejar que le olviden sus adversarios.