La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Al día siguiente, gracias a las ramificaciones extrañas que Cagliostro tenía en todas las clases de la sociedad, y hasta en la servidumbre del Rey, sabía que el conde Luis había llegado a París el 15 o el 16 de noviembre; que fue encontrado por el señor de Lafayette, su primo, el 18; que este le presentó al Rey el mismo día; que después se ofreció como oficial de cerrajero a Gamain, el 22, permaneciendo en su casa tres días; que al siguiente marchó con él de Versalles a París; que introducido sin dificultad a presencia del Rey, ocupó el alojamiento donde antes se hallaba su amigo Aquiles de Chastelet; que inmediatamente cambió de traje, y que en la misma noche tomó la posta para Metz.
Por otra parte, al día siguiente de la conferencia nocturna que el Conde había tenido en el cementerio de San Juan con el señor de Beausire, había visto al antiguo exento correr ansioso a Bellevue, a casa del banquero Zannone. Al volver del juego a las siete de la mañana, después de perder su último luis, a pesar de la infalible martingala de Law, Beausire había encontrado su casa vacía: la señorita Oliva y el niño Santos, habían desaparecido.
