La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquí se detuvo el hombre, que vestía casaca, calzón y chaleco negros; después, mirando en torno suyo, y al ver que aquel patio estaba desierto, se acercó al jinete, sombrero en mano.

El recién llegado se acercó a su vez, e inclinándose sobre el cuello de su caballo, preguntó a media voz:

—¿El señor Weber?

—¿El señor conde de Mirabeau? —contestó el otro.

—Él mismo —dijo el jinete.

Y con más ligereza de la que se hubiera creído, se apeó al punto.

—Entrad —dijo Weber con viveza—, y tened la bondad de esperar un momento para que yo os conduzca el caballo a la cuadra.

Al mismo tiempo abrió la puerta de un salón, cuyas ventanas y puerta segunda daban al parque.

Mirabeau entró al aposento, y en los pocos minutos que duró la ausencia de Weber, se quitó las botas de cuero que calzaba, dejando descubiertas las medias de seda intactas y los zapatos muy lustrosos.

Weber volvió a los cinco minutos.

—Venid conmigo, señor Conde —dijo—; la Reina os espera.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker