La Condesa de Charny
La Condesa de Charny La Reina fue la primera en romper el silencio, y con una voz cuya emoción no podía disimular, dijo al Conde:
—Señor de Mirabeau, el doctor Gilberto nos aseguró un día que estabais dispuesto a uniros con nosotros.
Mirabeau se inclinó en señal de asentimiento.
La Reina continuó:
—Entonces os hice mi primera proposición, a la cual contestasteis con un proyecto de ministerio.
Mirabeau se inclinó por segunda vez.
—No fue culpa nuestra, señor Conde, que aquel primer proyecto no diera buen resultado.
—Lo creo, señora —contestó el Conde—, y sobre todo por parte de Vuestra Majestad; pero la culpa fue de personas que se preciaban de ser fieles a los intereses de la monarquía.