La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Mientras que María Antonieta abre de nuevo a la esperanza su corazón dolorido, olvidando un instante los sufrimientos de la mujer al pensar en la salvación de la Reina; mientras que Mirabeau, como el atleta Alcidamas, sueña en sostener por sí solo la bóveda de la monarquía, a punto de hundirse, y que amenaza aplastarle al derrumbarse, conduzcamos al lector, cansado de tanta política, hacia personajes más humildes y más frescos horizontes.
Ya hemos visto qué temores, inspirados por Pitou a Billot durante el segundo viaje de Lafayette desde Haramont a la capital, indujeron al labrador a volver a la granja para reunirse con su familia.
Estos temores no eran exagerados.
El regreso se efectuó a los dos días de la famosa noche en que ocurrió el triple acontecimiento de la fuga de Sebastián Gilberto, de la marcha del vizconde Isidoro de Charny, y del desmayo de Catalina en el camino de Villers-Cotterêts a Pisseleu.
