La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Era el doctor Raynal, del que creemos haber tenido ocasión de pronunciar el nombre en el transcurso de esta historia, y el cual declaró que, atendido el estado de Catalina, no tan sólo era peligrosa toda emoción, sino que podrÃa ser mortal; esto era un nuevo golpe para Billot.
ConocÃa el hecho del desmayo; pero desde el instante en que Pitou habÃa visto a Catalina abrir los ojos y volver en sÃ, ya no se preocupó más que de las causas y de las consecuencias morales del desvanecimiento.
Y he aquà cómo la desgraciada querÃa que, además de esas causas, hubiese un resultado fÃsico.
Este último era una fiebre cerebral que se habÃa declarado en la mañana de la vÃspera, y que amenazaba elevarse al más alto grado de intensidad.
El doctor Raynal se ocupaba en combatir aquella fiebre por todos los medios que emplean en semejante caso los adeptos de la antigua medicina, es decir, las sangrÃas y los sinapismos.
Mas este tratamiento, por activo que fuera, no hacÃa más que atenuar la enfermedad, por decirlo asÃ; la lucha entre el mal y el remedio acababa de empeñarse apenas, y desde la mañana, Catalina era presa de un violento delirio.