La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Hijo mío, no tenemos pan! Espera hasta la noche, y tal vez no nos falte entonces.

El Delfín extendió la mano hacia los hombres que llevaban los panes en las puntas de sus bayonetas, y contestó:

—Pues esos hombres tienen.

—Sí, pero ese pan es suyo, y no nuestro; han venido a buscarle a Versalles, diciendo que hacía tres días que les faltaba en París.

—¡Tres días! —exclamó el niño. ¿No han comido en tres días, mamá?

La etiqueta exigía de ordinario que el Delfín llamase a su madre señora; pero el pobre niño tenía hambre como, un simple hijo de pobre, y por lo tanto llamaba a su madre mamá.

—No, hijo mío —contestó la Reina.

—Pues entonces deben tener mucha gana —replicó el niño suspirando.

¡Pobre niño real, que más de una vez, antes de morir, debía pedir inútilmente pan, como acababa de hacerlo!

En la barrera se detuvieron de nuevo; pero esta vez no para descansar, sino para celebrar la llegada con cantos y danzas.

¡Extraña detención, casi tan amenazadora en su alegría como las demás lo fueron en su terror!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker