La Dama pálida

La Dama pálida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Llevó él mi mano a sus labios, sin dejar de mirar para pedirme perdón de semejante osadía.

Yo bajé los ojos; era expresar en silencio mi consentimiento.

—Os amo, —me dijo con su voz melodiosa como un canto—; ¿me amáis vos?

—Sí, —le respondí.

—¿Consentiríais en ser mi esposa?

—Sí.

Gregoriska pasó la mano por su frente con una profunda aspiración de felicidad.

—¿Entonces, no rehusaréis seguirme?

—Os seguiré a todas partes.

—Porque ya comprenderéis, —continuó—, que no podemos ser felices sino huyendo.

—¡Oh! ¡sí! —exclamé—; ¡huyamos!

—¡Silencio! —dijo él estremeciéndose—; ¡silencio!

—Tenéis razón.

Y, trémula, me acerqué a él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker