La Mano del Muerto
La Mano del Muerto — ¡Oh! ¿Sois cobarde y supersticioso?.. Entonces nada haremos.
—Al contrario; os aseguro que nos entenderemos perfectamente.
—Pues bien; prometedme que en cualquier lugar que estéis, cuando llegue una orden mía la haréis sin titubear.
—Eso es mucho pedir.
—Por mi alma, estoy por despediros a puntapiés.
— ¡Hola!... —exclamó el barón, dando algunos pasos hacia atrás por instinto de miedo.
— ¿Queréis o no? Decidid. Sea. ¿Y cuánto tiempo tendré de esperar?
—Quince días.
— ¡Ah!...
—Ahora, prestad aquí vuestro juramento de fidelidad.
— ¿En dónde?
— ¡Sobre la mano del muerto! —dijo Benedetto, abriendo el cofre donde estaba la mano de Villefort.
Danglars con gran esfuerzo extendió la diestra sobre ella, musitando la palabra "juro".
