La Mano del Muerto

La Mano del Muerto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

— ¿Mas que remedio, señor? Si os hubierais acordado más temprano, os habría servido maese Pastrini; pero así, a última hora, es totalmente imposible; voy, sin embargo, a mostraros el edificio y explicaros su arquitectura: venid conmigo.

— ¡Vete al diablo con tu manía de mostrar y de explicar! ¿Cómo quieres que te diga que es preciso que yo observe y vea cuanto pasa en la función? Todo, todo... ¡Y entretanto, vienes tú a hablarme de paredes, techos y columnas!

—Señor, el Argentino es magnífico —replicó el infatigable cicerone—. Además que, cuando no hay billete, es mejor entretener el tiempo en ver algo bueno. Venid, pues, señor, y conoceréis uno de los mejores edificios de este género, tal vez el primero de todos.

— ¡Vamos entre bastidores, imbécil! —exclamó el joven, empujando a su cicerone.

— ¡No os dejarán entrar!

—Di que soy extranjero y que quiero ver; ¿no me has dicho que un extranjero cuando viene a Roma, es para ver cuánto bueno contiene esta gran ciudad?

— ¡Per la Madonna! —gritó el cicerone—; pero los bastidores y mecanismo del Argentino se enseñan de día y no en noches de función.

— ¡Ah! ¡Esto es inaguantable! Llévame a la puerta que da al foro...; yo hablaré al guarda... y ya verás si entro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker