La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Dios mío! —dijo con aire inocente Enrique—. No teniendo pretensión alguna, mal puedo tener intenciones.

—Eso no es contestar —dijo Catalina, viendo que el tiempo apremiaba y dejándose arrastrar por la cólera—. Pronunciaos de un modo o de otro.

—No puedo pronunciarme sobre suposiciones, señora; una decisión concreta es algo tan difícil y sobre todo tan grave de adoptar, que vale más esperar las realidades.

—Escuchad, señor —dijo Catalina—. No hay tiempo que perder y lo estamos perdiendo en vanas discusiones y recíprocas cortesías. Hablemos cada cual como lo que somos; como rey y como reina. Si aceptáis la regencia, sois hombre muerto.

Enrique pensó que el rey vivía y dijo:

—Señora, Dios tiene en sus manos la vida de los hombres y de los reyes. Él me inspirará. Que avisen a Su Majestad que estoy dispuesto a comparecer ante su presencia.

—Reflexionad, señor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker