La Reina Margot
La Reina Margot La noticia de semejante gira circuló aquella noche por el palacio y la ciudad. Las damas hicieron preparar sus más elegantes vestidos; los caballeros, sus armas y corceles de gala. Los comerciantes cerraron sus tiendas y talleres y el populacho dio muerte aquí y allá a algunos hugonotes reservados para cuando llegara la ocasión con el fin de ofrecer un acompañamiento digno al cadáver del almirante.
Hubo gran agitación durante toda la tarde.
La Mole había pasado el día más triste de su vida después de tres o cuatro que no fueron menos sombríos.