La Reina Margot
La Reina Margot
L montero que había apartado al jabalí y que aseguró al rey que el animal permanecía en el recinto destinado a la caza no estaba equivocado. En cuanto el sabueso encontró la pista, se metió en el monte e hizo salir de entre unos matorrales al jabalí. Como ya dijera el montero que había reconocido sus huellas, se trataba de un viejo ejemplar, es decir, de una bestia de gran tamaño.
Salió corriendo en línea recta y atravesó el camino a cincuenta pasos del rey, seguido solamente por el sabueso que le había descubierto. Soltaron en seguida la primera jauría, y una veintena de perros se lanzó en su persecución.
La caza apasionaba al rey Carlos. Apenas el animal había cruzado el camino, el rey se lanzó tras él tocando el cuerno, seguido del duque de Alençon y de Enrique, quien, por una seña de Margarita, comprendió que no debía apartarse de Carlos IX.
Todos los demás cazadores siguieron al monarca.
