La Reina Margot
La Reina Margot Margarita cogió al rey de la mano y le condujo hasta la ventana.
En aquel momento, dos hombres montados a caballo se alejaban al galope en dirección a la torre de madera; uno de ellos sacó un pañuelo blanco y, en señal de despedida, lo agitó en la oscuridad; los dos jinetes eran La Mole y Orthon.
Margarita hizo a Carlos que mirase.
—¿Qué quiere decir esto? —preguntó el rey.
—Esto quiere decir —respondió Margarita— que el señor de Alençon puede guardar su cordón en el bolsillo y los señores de Anjou y de Guisa pueden envainar sus espadas, puesto que el señor de La Mole no pasará esta noche por el corredor.