La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Decid mejor —exclamó— que queréis alejar a Enrique de Anjou, decid que no amáis a vuestro hermano!

—¡Ja, ja, ja! —exclamó Carlos con risa nerviosa—. ¿Conque habéis adivinado que quería alejarle? ¿Habéis adivinado que no le quiero? ¿Y cuándo ha sido eso, decidme? ¡Querer a mi hermano! ¿Por qué he de quererle? ¡Ja, ja, ja! ¿Queréis reíros?… —A medida que hablaba, sus pálidas mejillas se encendían con un rubor febril—. ¿Acaso me quiere él? ¿Acaso me queréis vos? ¿Existe alguien que me quiera, que me haya querido nunca, excepto mis perros, María Touchet y mi nodriza? No, no quiero a mi hermano, no quiero a nadie más que a mí mismo, ¿oís?, y no impido a mi hermano que haga lo mismo que yo.

—Señor —dijo Catalina acalorándose a su vez—, ya que me descubrís vuestro corazón, será preciso que yo os muestre el mío. Estáis obrando como un rey débil, como un monarca mal aconsejado, apartáis a vuestro hermano, el sostén natural del trono, que es digno por todos conceptos de sucederos en el caso de que os ocurriera una desgracia, dejando vuestra corona abandonada, ya que, como vos mismo decíais, Alençon es joven, incapaz, débil, más aún que débil, cobarde… Y el bearnés aguarda, ¿os dais cuenta?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker