La Reina Margot
La Reina Margot
UESTRO lector no habrá olvidado que en el capítulo anterior se habla de un gentilhombre apellidado La Mole, a quien esperaba con cierta impaciencia Enrique de Navarra. Tal y como había anunciado el almirante, dicho gentilhombre entraba en París al anochecer del día 24 de agosto de 1572 por la puerta de Saint-Marcel. Luego de contemplar desdeñosamente las numerosas posadas que a derecha a izquierda de su camino ostentaban pintorescos letreros, dejó que su fogoso caballo penetrase hasta el corazón de la ciudad. Después de atravesar la plaza Maubert, el Petit-Pont, el puente de Nôtre-Dame y de seguir la orilla del río, se detuvo en la esquina de la calle de Bresec, que se llamó luego calle de l’Arbre-Sec, nombre que adoptaremos, para mayor comodidad del lector, por ser más moderno.
