La Reina Margot
La Reina Margot —¿Qué cosas? —preguntó ávidamente La Mole.
—¡Oh! ¡No tengas cuidado! Son cosas que quitarán el sueño por una temporada al duque de Alençon.
La Mole iba a contestar cuando el carcelero, que sin duda habÃa escuchado algún ruido, acudió, metió a cada cual en su celda y cerró la puerta tras ellos.