La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo XXVIII

EL lúgubre cortejo atravesó en medio del más profundo silencio los dos puentes levadizos del castillo y el gran patio donde está la capilla, cuyas vidrieras ligeramente iluminadas dejaban ver los pálidos rostros de los apóstoles vestidos con mantos rojos.

Coconnas aspiraba con fruición el aire de la noche cargado de humedad. Se daba cuenta de la profunda oscuridad reinante y se alegraba de que todas aquellas circunstancias fuesen propicias para su fuga y la de su compañero.

Tuvo que poner a prueba toda su voluntad, su prudencia y el dominio que tenía sobre sí mismo para no saltar de la camilla cuando al entrar en la capilla vio en el coro, a tres pasos del altar, un bulto tendido cubierto por un gran manto blanco.

Era La Mole.

Los dos soldados que escoltaban la camilla se habían quedado fuera.

—Ya que nos conceden la suprema gracia de reunirnos por última vez —dijo Coconnas con desfallecida voz—, llevadme junto a mi amigo…

Como los portadores no habían recibido ninguna orden contraria, no pusieron dificultad en acceder al deseo de Coconnas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker