Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No sé de qué me estáis hablando, buen hombre —replicó Arnaldo sin desconcertarse—. No me llamo Arnaldo, sino Martín Guerra, ni soy de Sagias, sino de Antigües. Los viejos del país, los que me han visto nacer, lo atestiguarán, y si deseáis que os tomen a risa, no tenéis más que repetir lo que acabáis de decirme a mí delante de mi mujer Beltrana de Rolles y de todos mis parientes, que no tardarán en venir.

—¡Vuestra mujer! ¡Vuestros parientes! —replicó Carbón Barreau estupefacto—. Dispensadme… ¿Estaré equivocado? ¡Pero, si no es posible! ¡Una semejanza tan completa…!

—Al cabo de diez años, las semejanzas son de difícil comprobación. Sin duda estáis delirando, buen hombre. No tardaréis en oír lo que dicen mi mujer y mis parientes, que están para llegar.

—En ese caso —dijo Carbón Barreau medio convencido—, podréis vanagloriaros de pareceros a mi sobrino Arnaldo de Thill como un huevo a otro huevo.

—Vos lo decís —contestó Arnaldo bromeando—; yo no me he vanagloriado de ello.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker