Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Naturalmente, Martín —añadió Gabriel con cierta inquietud—. ¿Te mortifica quizás Beltrana como en otro tiempo? ¿No se ha suavizado su genio? ¿Es acaso ingrata y no reconoce tus bondades ni da gracias a Dios, que le deparó un marido tan cariñoso, tan leal como tú? ¡Habla, hombre, habla! ¿Por ventura va a obligarte, con sus modales ásperos y sus pendencias continuas, a que abandones por segunda vez el pueblo y la vida que tanto te agradan?

—Todo lo contrario, monseñor; gracias a ella, el pueblo y la vida que aquí llevo tienen para mí mil atractivos más. Me cuida, me mima, me besa, ya no tiene caprichos, se acabaron sus rebeldías, y su carácter es tan pacífico y tan igual, que yo mismo me maravillo. Apenas abro la boca, acude corriendo a servirme. Pero digo poco, pues sin esperar a que yo deje traslucir mis deseos, los previene. ¡Os digo, monseñor, que es admirable! Y como yo no he sido nunca, ni soy imperioso y despótico, sino, por el contrario, complaciente y flexible, disfrutamos de una vida deliciosa y somos el matrimonio más unido del mundo.

—¡Sea enhorabuena! —dijo Gabriel—. Casi me habías asustado antes, Martín.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker