Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Durante un minuto se miraron en silencio con las manos cogidas, hasta que al fin, dijo Gabriel con voz profunda:

—Has tenido la bondad de ir a mi casa, Diana; manifestaste deseos de verme, de hablarme, y aquí me tienes.

—¿Es decir, que ha sido el paso, acaso imprudente, que he dado lo que te ha hecho conocer que necesitaba verte? ¿No lo sabías ya antes de que yo fuera a tu casa?

—Diana —contestó Gabriel sonriendo con tristeza—, como he dado en varias ocasiones pruebas de valor, puedo decir sin inconveniente que me daba miedo venir al Louvre.

—Miedo… ¿de quién?

—Te tenía miedo a ti… y miedo a mí mismo.

—¿Y el miedo te hizo olvidar nuestro afecto? Hablo de un afecto puro y santo —se apresuró a añadir.

—Confesaré que hubiese preferido olvidarlo todo, Diana, a entrar voluntariamente y espontáneamente en el Louvre. Pero no he podido, bien lo ves, y la prueba…

—La prueba, sí; explícamela.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker