Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Gabriel —contestó el duque de Guisa—; vuestra vida ha sido gloriosa y digna hasta aquí, y digna y gloriosa será en lo sucesivo. Sois hombre de energía, como necesitarían tener muchos y tienen muy pocos los que gobiernan los imperios.

—Además —dijo con voz dulce y consoladora María Estuardo—, tenéis un corazón noble y generoso, Montgomery. Os conozco desde hace mucho tiempo, y mi conocimiento no es superficial, que no en vano hemos hablado frecuentemente con vos Diana de Castro y yo.

—Y por otra parte —añadió Francisco II—, vuestros servicios anteriores, caballero, son prenda segura de vuestros servicios futuros. Pueden encenderse de nuevo las guerras hoy felizmente extinguidas, y no quiero que un momento de desesperación, sea el que sea el motivo, prive para siempre a la patria de un defensor tan leal como valiente.

Gabriel escuchaba con melancólica sorpresa aquellas palabras de aliento y de esperanza; miraba sucesivamente a los elevados personajes que se las dirigían y parecía meditar profundamente.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker