Las dos Dianas
Las dos Dianas —¡Imposible! —contestó Démocharés—. ¡Son nuestros…! ¡Todos… todos nuestros! ¡Les tenemos en las manos! Si os place, llamad a Ligniéres a fin de que complete las noticias que debo llevar al cardenal de Lorena. La herejÃa podemos darla por aplastada.