Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor —dijo el paje entrando—, el señor duque de Guisa me encarga que participe a vuestra majestad que los reformados han abandonado el campo y se han declarado en plena retirada.

—¡Al fin! —exclamó el rey—. ¡Lo celebro!

—El señor teniente general del reino, tan pronto como no sea necesaria su presencia en las murallas, vendrá a dar cuenta de todo al rey —añadió el paje.

Evacuada su comisión, se fue el mensajero.

—¿Lo estáis viendo, señor? —preguntó el cardenal con expresión de triunfo—. ¿No fueron acertadas mis previsiones, cuando anuncié que todo se reduciría a una nube de verano, que mi ilustre hermano daría pronta cuenta de todos esos cantores de salmos?

—¡Oh, mi excelente tío! —exclamó Francisco II—. ¡Con qué rapidez habéis recobrado el valor!

En aquel momento resonó otra explosión, mil veces más formidable que la primera.

—¿Qué será ese ruido? —preguntó el rey.

—¡Es particular… incomprensible…! —dijo el cardenal temblando de nuevo.

Por fortuna, el terror no le duró mucho. A raíz del estruendo entró el capitán de arcabuceros Richelieu, con la cara negra de pólvora y llevando en la mano una espada rota.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker