Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No es llegada la ocasión de decírtelo, Martín… Dime: ¿puedo contar contigo?

—¡Y lo pregunta, monseñor!

—No, Martín; de ello estoy más que persuadido. He querido decir que necesito de ti. Es preciso que por algún tiempo te olvides de ti mismo y que no te acuerdes de aquella sombra que tan malos ratos te hizo pasar, y que te garantizo que disiparemos más adelante. Por ahora me, eres necesario, Martín.

—¡Tanto mejor! ¡Me alegro! ¡Tanto mejor! —exclamó Martín Guerra.

—Pero entendámonos bien: te necesito todo entero, me hace falta tu valor, tu vida. ¿Quieres fiar en mí, aplazar para más adelante tus inquietudes personales y entregarte a mi suerte?

—¡Que si lo quiero! —exclamó Martín—. ¡Pero, monseñor… si es mi deber, mi obligación… y al mismo tiempo mi gusto! ¡Por San Martín, mi patrón! Demasiado tiempo he estado separado de vos. Necesito recobrar el tiempo perdido, y lo recobraré, granice, truene o caigan rayos. Si cada una de mis trusas ocultase legiones enteras de Martines Guerras, aun así podríais estar tranquilo, monseñor, porque me burlaría de ellos, me reiría en sus barbas. Tenga yo ante mis ojos a mi señor, y no veré a nadie más en el mundo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker