Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo V

CUANDO el vizconde de Exmés se vio, puede decirse que a solas, con el duque de Guisa, le preguntó:

—¿Estáis contento, monseñor?

—Sí, amigo mío —contestó el de Guisa—; contento del resultado obtenido, pero intranquilo, lo confieso, acerca de lo que nos falta que conseguir. Esta inquietud me ha obligado a salir de la tienda, a caminar errante por el campamento, y últimamente a venir a buscar a vuestro lado buenos ánimos y buenos consejos.

—Pues qué: ¿hay alguna novedad? Me parece que el éxito ha superado todas nuestras esperanzas. Cuatro días nos han bastado para hacernos dueños de los dos escudos principales de Calais. Los defensores de la Plaza y del Viejo Castillo no han de prolongar la resistencia más de cuarenta y ocho horas.

—Es verdad; pero se sostendrán durante esas cuarenta y ocho horas, tiempo más que suficiente para perdernos a nosotros y salvarse ellos.

—¡Oh! ¡Monseñor me permitirá que lo dude!

—No, amigo mío: mi antigua experiencia no me engaña: Si no ocurre algo imprevisto, si no sobreviene un incidente afortunado que no dependa ni puedan prever los cálculos humanos, podemos dar por fracasada nuestra empresa. Cuando yo lo digo podéis creerme.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker