Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo IX

EL duque de Guisa, aunque no podía creer en el buen resultado de una empresa tan temeraria como la ideada por el vizconde de Exmés, quiso que sus mismos ojos le dijeran si el arrojado joven había triunfado o no. En situaciones tan difíciles como la en que él se encontraba, nada tiene de extraño que un hombre espere hasta lo que conceptúa imposible.

No eran las ocho cuando montó a caballo y, seguido de una escolta poco numerosa, llegó al sitio que Gabriel le había indicado, desde el cual podía verse, recurriendo a un anteojo de larga vista, el fuerte de Risbank.

A la primera mirada que el duque dirigió en dirección al fuerte, sus labios dejaron escapar un grito de alegría y de triunfo.

¡No se engañaba! ¡Sobre el fuerte ondeaba la bandera de Francia! ¡Sí; aquellos eran los colores! ¡Imposible confundirlos! Si se trataba de una ilusión, la compartían con él todos los que le acompañaban.

—¡Mi valiente Gabriel! —exclamó—. ¿Es posible que hayas llevado a cabo ese prodigio? ¡Más vales tú que yo, porque yo dudaba! Gracias a ti, disponemos del tiempo necesario para asegurar la toma de la plaza… ¡Ya pueden llegar los socorros de Inglaterra, que Gabriel se encargará de recibirlos!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker