Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno —repuso Felton—, no os comprometáis más que hasta el momento en que me habréis visto de nuevo. Si entonces persistís en vuestro designio, seréis libre de ejecutarlo, y yo mismo os daré el arma que me habéis pedido.

—Os aguardaré, pues —contestó milady.

—Jurádmelo.

—Os lo juro por nuestro Dios. ¿Estáis satisfecho?

—Hasta esta noche, pues —dijo Felton.

Este salió impetuosamente, cerró la puerta, y aguardó junto a ella, con el espontón del centinela en la mano, como si hubiese reemplazado a este en su servicio.

Al regresar el soldado, Felton le devolvió su arma.

A través del ventanillo al que se acercara, milady vio cómo el joven se persignaba con fervor delirante y se marchaba, ebrio de gozo, por el corredor.

En cuanto a milady, se volvió a su sitio, y con una sonrisa de salvaje desprecio en los labios, repitió, blasfemando, el nombre terrible de Dios, por el cual jurara sin que nunca hubiese aprendido a conocerle.

—¡Oh, fanático insensato! —dijo—. Mi Dios soy yo, yo y el que me ayude a vengarme.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker