Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —D’Artagnan, señor.
—Pues bien, Athos, Porthos, Aramis y D’Artagnan, ¡a por ellos! —exclamó Athos.
—¿Os decidÃs o no? —gritó por tercera vez Jussac.
—Ya está, señores —respondió Athos.
—¿Y qué habéis decidido? —preguntó el jefe de los guardias del cardenal.
—Vamos a tener la honra de atacaros —respondió Aramis, levantando su sombrero con una mano y desenvainando con la otra.
—¡Ah! ¡ResistÃs! —exclamó Jussac.
—¡Diantre! ¿Eso os sorprende?
Y los nueve combatientes se atacaron con furia, pero no sin método.
Athos se lió con un tal Cahusac, favorito del cardenal, Porthos con Biscarat, y Aramis la emprendió contra dos adversarios.
En cuanto a D’Artagnan, se encontró cara a cara con el mismÃsimo Jussac.