Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros Huelga decir que la impaciencia que los cuatro amigos tenían de llegar a París obedecía al peligro que debía de correr mm. Bonacieux de encontrarse en el convento de Béthune con milady, su mortal enemiga. Así es que, como ya hemos manifestado, Aramis había escrito enseguida a Marie Michon, la lencera de Tours que tan bien relacionada estaba, para que obtuviese de la reina una autorización para que mm. Bonacieux pudiese salir del convento y retirarse a Lorraine o a Bélgica. La contestación no se hizo esperar, como lo prueba el que ocho o diez días después recibió Aramis la siguiente carta:
Mi querido primo:
Adjunto la autorización de mi hermana para que nuestra querida sirvienta pueda salir del convento de Béthune, cuyos aires juzgáis que no le son saludables. Grande es el gusto con que mi hermana os envía esta autorización, pues quiere entrañablemente a esa niña, a la cual se reserva ser útil más adelante.
Os abraza,
MARIE MICHON
A la transcrita carta acompañaba una autorización redactada en los siguientes términos:
En el Louvre, a 10 de agosto de 1628