Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —Dejad que lo medite… En Armentières.
—¿Qué población es esa?
—Una pequeña ciudad situada en una de las márgenes del Lys; con atravesar el rÃo estoy en el extranjero.
—¡BravÃsimo! Sin embargo, quedamos en que solo cruzaréis el Lys en caso de peligro.
—Por supuesto.
—Y en ese caso, ¿cómo sabré yo dónde estáis?
—¿Os hace falta vuestro lacayo?
—No.
—¿Es hombre fiel?
—A toda prueba.
—Prestádmelo; como nadie lo conoce, lo dejo en el lugar del que salgo, y os conduce a donde estoy.
—¿DecÃs, pues, que me aguardaréis en Armentières?
—SÃ.
—Escribid ese nombre en un trozo de papel, para que no se me olvide; el nombre de una ciudad no puede comprometer, ¿os parece?
—¿Quién sabe? Pero no importa, me comprometo —dijo milady, escribiendo el nombre en media hoja de papel.