Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros UNA RATONERA EN EL SIGLO XVII
La ratonera no es invención moderna; tan pronto las sociedades, al formarse, hubieron inventado una policía buena o mala, esta a su vez inventó las ratoneras.
Como puede ser que el lector no esté familiarizado aún con el argot de la rue de Jérusalem, y esta sea la primera vez que en nuestros escritos empleamos semejante voz en tal acepción, vamos a explicar qué es una ratonera.
Cuando se aprehende en su domicilio a un sujeto sobre el cual recaen sospechas de que ha cometido un crimen, la autoridad, guardando el mayor sigilo, manda emboscar cuatro o cinco hombres en el primer aposento, hombres que abren la puerta a todo el que llama, para cerrarla tras los que entran y arrestarlos; de esta suerte, bastan dos o tres días para apoderarse de todos o casi todos los familiares de la casa.
Eso es una ratonera.
La vivienda de maese Bonacieux quedó pues convertida en una ratonera, y a todo aquel que en ella sentó la planta le echaron el guante y le interrogaron los agentes del cardenal. Excusamos decir que a los que se encaminaban a la vivienda de D’Artagnan, situada en el piso primero y a la cual conducía un pasillo particular, no les molestaron lo más mínimo.
Por otra parte, a casa de D’Artagnan solo iban los tres mosqueteros.